No se puede dormir en mi casa...
No es que la frase se haya de tomar al pie de la letra, pero casi; la cosa está en que cuando no son los vecinos haciendo ruido (las paredes de este edificio son de papel), es mi madre o el dichoso gato maullando para que le pongas comida. Total, que ayer sábado, día de Reyes, no pude dormir por las carrozas de la cabalgata (lo que comenté en otro post de la musiquita) y hoy domingo a las 9 estaba en pie gracias al gato...
Que ganas tengo de independizarme!!
. Pero si la cosa sigue así, cobrando un buen una mierda de sueldo y los pisos por las nubes, mal voy...llegaré a los 30 y seguiré escuchando a mi madre por las mañanas diciendo que friegue los platos...
Otro día comentaré el tema de los pisos, que eso va para largo.
Un saludo.





